No me despiertes cuando vengas, y no me hables al oído.. ya no me sirven tus palabras; apagué el sueño demasiado temprano.
Dejé una carta en la mesa con muy poca lucidez,Pero el amor no se olvida: Toda mi vida rendida a tus pies…
Hay momentos que no recuerdo nada, hay momentos que no puedo olvidar, hay momentos que por las madrugadas me arrepiento y empiezo a temblar.
Cinco segundos de gracia y mil horas sin razón

No hay comentarios:
Publicar un comentario